“El crecimiento de un país no se mide por el PIB sino por la calidad humana de los ciudadanos”

Martha Nussbaum

Ernesto Ottone, Director Cátedra Globalización y Democracia; Gregory Elacqua, Director Instituto de Políticas Públicas; Martha Nussbaum y Cristóbal Aninat, Director Magíster en Políticas Públicas UDP.

En una nueva conferencia realizada por la Cátedra Globalización y Democracia asociada al Instituto de Políticas Públicas de la UDP, la filósofa Martha Nussbaum se refirió al paradigma del desarrollo humano o también llamado “enfoque de las capacidades”, como un indicador del desarrollo económico de un país.

“El PIB no tiene nada que ver con el desarrollo de un país”, dijo Martha Nussbaum en el inicio de la conferencia “”Justice and Human Empowerment: The Capabilities Approach in International Development” (Justicia y empoderamiento humano: capacidades para el desarrollo internacional), que dictó en el auditorio de la Biblioteca Nicanor Parra de la UDP el pasado martes 20 de marzo, invitada por la Cátedra Globalización y Democracia que dirige Ernesto Ottone.

Seguidora de Amartya Sen, economista indio ganador del Nobel de Economía en 1998, que propuso el “enfoque de las capacidades” como alternativa a los tradicionales indicadores de desarrollo económico basados en el ingreso per cápita, Nussbaum recalcó la importancia de que los gobiernos de cada país desarrollen políticas que promuevan las capacidades humanas básicas de los individuos, como la vida, salud corporal, integridad corporal, emociones, entre otras.

“La libertad política y religiosa no está correlacionada con el crecimiento económico de un país. La medición del PIB también deja de lado los elementos diversos de la vida humana”, señaló Nussbaum.

A diferencia de Sen, que no propone un listado de capacidades, porque considera que cada comunidad tiene las propias, Martha Nussbaum propone una lista de 10 capacidades humanas centrales, como una base política a nivel mundial y como un nuevo concepto de justicia social.

De acuerdo a la experta, el Producto Interno Bruto de un país no mide la distribución y desarrollo de éste. “La libertad política y religiosa no está correlacionada con el crecimiento económico. La medición del PIB también deja de lado los elementos diversos de la vida humana, la lucha y la búsqueda de los derechos de las mujeres y de aquellos más pobres”, aseguró.

Para Nussbaum, debe existir una medición de las capacidades humanas en cada país, y los gobiernos deben apoyarlas y mantenerlas, para contar con una mayor distribución de oportunidades y así los individuos alcancen un nivel completo de realización.

Pero además de las necesidades fisiológicas, Nussbaum destaca los factores que deben entregar los gobiernos a los ciudadanos para llevar vidas satisfactorias, como el acceso a la educación y a la cultura, oportunidades de participación política, como así también confianza en las relaciones familiares y sociales.

“Sabemos que los países aún deben hacer mucho para proteger a sus ciudadanos y lograr el crecimiento económico a través de una manera mucho más humana”, agregó.

Ver las 10 Capacidades Humanas Centrales de Martha Nussbaum (En inglés)

Fuente: Cátedra Globalización y Democracia