Martín Carnoy: “La educación no va a disminuir la desigualdad en la distribución de los ingresos”

Martín Carnoy

El economista de la Universidad de Stanford, Martín Carnoy junto al Director de la Cátedra Globalización y Democracia, Ernesto Ottone.

En su visita a Chile como invitado a la Cátedra Globalización y Democracia del Instituto de Políticas Públicas de la UDP que dirige Ernesto Ottone, el economista, experto en educación, señaló que la educación dejó de ser un sinónimo de movilidad social.

“¿Más acceso a la educación reducirá la desigualdad en sociedades más desiguales? La respuesta es no mucho. Hasta ahora, en países que han logrado brindar un mayor acceso a la educación a los ciudadanos, como Chile y Brasil, por ejemplo, no se han logrado cambios significativos en la distribución de ingresos entre estudiantes de alto y bajo desempeño”, aseguró el profesor de economía de la Universidad de Stanford, Estados Unidos.

Para el experto, la contribución de la educación a la equidad depende de una política de distribución de ingresos: “La mayoría de los cambios que hacen más igual la distribución de ingresos parecen resultar de fuerzas políticas que presionan para lograr políticas más progresistas de impuestos y gastos sociales”.

“La mayoría de los cambios que hacen más igual la distribución de ingresos parecen resultar de fuerzas políticas que presionan para lograr políticas más progresistas de impuestos y gastos sociales”, señaló Martín Carnoy.

En la sociedad del conocimiento, dice Carnoy, más educación significa más poder para las masas mejor educadas, ya que “los poderosos del mercado ponen su esfuerzo en controlar la ideología política (los conocimientos políticos) e insisten en que más educación es lo más importante para lograr una menor desigualdad, porque saben que la educación, como está actualmente estructurada, no cambiará mucho la distribución de ingresos, ni de riqueza, ni el poder económico”.

Agrega que cuando la mayoría de electores son convencidos de que los mercados son justos y cuando la política fiscal está más orientada a igualar ingresos es perjudicial para el crecimiento económico del país, la distribución de producción cambiará poco, no importa cuánto se aumente el nivel o calidad de la educación.

El sesgo de las nuevas tecnologías

Desde hace unos años, la desigualdad en la distribución de ingresos también está asociada a la teoría de las nuevas tecnologías. De acuerdo al experto, en muchos países la desigualdad está dada por el sesgo de las nuevas tecnologías a favor de aquellos que tienen mayores habilidades (asociados a un mayor nivel de educación), que son mejor pagados que quienes tienen pocas habilidades o comunes. “La tecnología es una fuerza natural exógena, que está fuera del control de políticos o autoridades morales”.

Carnoy asegura que no toda educación produce conocimientos con valor de igual acceso al poder. “Si la distribución de ingresos se hace más desigual porque las nuevas tecnologías demandan trabajo más calificado y si el sistema restringe acceso a los conocimientos mas valorizados, la expansión de la educación no debe contribuir mucho a la igualación de ingreso o status social”.

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Fuente: Instituto de Políticas Públicas